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Infusión de
aguardiente con víbora.
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Víboras de cascabel,
coralillo, orejona, tigre y xochinaviatl.
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Testimonios que cura
la artritis, el cáncer y males de la piel.
Por:
Oscar R. Cabrera Solís.
La sierra Negra, donde se ubica el
municipio de San Pablo Zoquitlan, llamada así por el Ingeniero Jorge L. Tamayo
cuando realizaba viajes en helicóptero, siendo Vocal Ejecutivo de la Comisión
del Papaloapan, y la llamo sierra negra, porque desde las alturas en ese tiempo
los años 70s, lucia de ese color porque su exuberancia de coníferas y
encinales le daban ese color negro. Ahora, da tristeza porque desde
las alturas se ve amarilla por la tala incontrolada. ! Ya tienen carretera¡
!Antes no¡. Los originarios la llamaban,
la sierra del zenzontepetl, ya que en idioma nahuatl quiere decir: Zenzontl
cuatrocientos, tepetl cerro, los
cuatrocientos cerros.
Bueno ahí en San Pablo Zoquitlan que en
otra ocasión platicaremos más al detalle de este municipio, nos recibe el
Presidente Municipal Efrain González León, para tratar lo referente a proyectos
de salud que emprenden estudiantes de medicina; y sobre el tema en las platicas
de sanación, llegamos a una ferretería de nombre “El Trueque”, de lo más
tradicional en esta parte de la sierra, porque tienen de todo. Para llegar a la
ferretería, una bonita escalinata de piedra negra, como de la que esta hecha el
palacio, la iglesia y su auditorio.
Cabe decir de la ferretería, ubicada
en un bonito portal de teja que llena
ese sabor provinciano de sierra, con el eterno chipi chipi que se precipita, y
la neblina hasta abajo que invita a subir a una nube y surcar en ella las
montañas. Bueno ahí esta el matrimonio formado por doña Ema Viveros Juárez y don Hector Bolaños
Romero quienes en forma cautelosa y vigilante nos saludan y preguntamos, así de
plano, para que tienen en esos vitrolos transparentes llenos de víboras en
infusión, si su negocio es la ferretería.
Ya con la confianza que llegábamos con
el Presidente Fermín, nos dice don Hector: Esta infusión de víboras en
aguardiente son para remedio, para curarse de muchos males desde tiempos
ancestrales, costumbres que han salvado la vida y curado a mucha gente,
medicina natural alternativa, remedio que se ha usado de inmediato,
principalmente al piquete de la víbora, un antibiótico natural, porque
imaginense en esos tiempos para llegar a Tehuacán se tardaban de 8 a 10 horas
en llegar, no había carretera.
También suma decir, el olor a buen pan
se siente, ya que don Hector y sus hijos son tahoneros en arte de hacer buen
pan, los rodeos y panecillos con sabor a leña de montaña. Bueno pero doña Ema
nos dice: “La víbora de cascabel en infusión de aguardiente en los vitrolos,
muy peculiar entre los artículos de la ferretería, sirve para curar hasta en un
noventa por ciento las enfermedades del
hombre. La gente que lo ha tomado ha dado su testimonio que se ha curado, les ha hecho efecto principalmente en el dolor
de huesos en los pies, rodillas y quienes padecen de artritis”.
Otro tipo de enfermedades como el
cáncer han tenido mejorías en el tratamiento de la infusión de víboras como la
coralillo, la mazacuata, la cascabel una especie de víbora de esta región su
nombre en nahuatl xochinaviatl; algunas están aquí vivas, cautivas en latas que
se confunden entre los artículos de la ferretería. Continuará…
Don Hector, se ladea su sombrero y nos dice: “Los vitroles con víboras en infusión de aguardiente encierran un gran número de virtudes que curan enfermedades , desde antes mi abuelo Filemon Bolaños Montalvo y mi papa Jaime Bolaños Coello, practicaban estas costumbres de poner en infusión los reptiles solo para uso familiar, principalmente cuando una de estas víboras picaba a una persona y se le aplicaba como contraveneno”.
Doña Ema nos comenta y aunda: “Así se
continua la costumbre ya que antes era difícil el acceso a un hospital debido a
la distancia que nos encontramos, principalmente tierra caliente que para
llegar a Tehuacán se hacían de 9 a 11 horas caminando, tiempo en el cual un
paciente fallecía por el veneno que le
producía la mordida de la víbora”.
Se ha continuado con esta tradición a
pesar de que ahora ya tenemos un hospital, pero en las zonas más alejadas de la
tierra caliente, los lugareños lo compran en medida que aquí conocemos como
tlacolencho, a sea aproximadamente un decilitro, mínima cantidad que les sirve
para un mes aproximadamente, tomando un cuartito del que llamamos caballo
tequilero.
Don Hector nos platica una
anécdota, la de un señor que llego
apoyado en su garrote con dolores extremos, en una queja dolorosisima pidiendo
con clamor que le diéramos el remedio de la víbora, así lo atendimos y nos
platico que se había acabado parte de su patrimonio en curaciones en el
Distrito Federal y Puebla, por lo que ahora llegaba a Zoquitlan por el remedio
de la víbora.
Termino la platica y se fue rumbo a la
terminal del autobús frente a la iglesia de regreso a su comunidad, y al verlo
regresar en buen tiempo ya lo vimos venir a paso presuroso ya sin su garrote,
casi brincando los escalones que conducen a nuestra ferretería, ya sin dolor y
caminando bien.
Otro de los testimonios es la cura de
las manchas en la cara, así lo dice y lo hemos visto con personas amigos de
Puebla, que se le ha limpiado la cara del acné, barros, espinillas. Así como la
cura en el inicio del cáncer en mujeres y hombres. Nosotros lo seguimos
haciendo, continuamos con este remedio de la víbora en infusión de aguardiente
de caña, que es puro porque, lo trapichean (producen) en la tierra caliente
(parte baja) de Zoquitlan.
Bueno don Hector, platiquemos el
proceso de la infusión, como lo prepara: “Miren, lo primero es tener vivas las
víboras, aguardiente de máxima calidad,
unos 15 litros que se vacían en el vitrolo y luego se hecha las víboras vivas,
que al contacto con el aguardiente destilan su veneno, entre mas víboras tenga
el vitrolo mejor es el remedio, y desde luego mayor tiempo para que la infusión
tenga fuerza de remedio- Tengo vitrolos de muchos años en infusión”.
Mucha gente de varios estados han
llegado aquí a Zoquitlan, y nos platican a su regreso que se han curado, que se
han sentido aliviados de sus males, gracias al veneno que cura. Al aguardiente
de víbora en infusión. ozkzo49@yahoo.com.mx.









