jueves, 12 de mayo de 2016

En la Sierra Negra: ZOQUITLAN EXISTE EL VENENO QUE CURA.


 

·        Infusión de aguardiente con víbora.

·        Víboras de cascabel, coralillo, orejona, tigre y xochinaviatl.

·        Testimonios que cura la artritis, el cáncer y males de la piel.

 

Por: Oscar R. Cabrera Solís.

La sierra Negra, donde se ubica el municipio de San Pablo Zoquitlan, llamada así por el Ingeniero Jorge L. Tamayo cuando realizaba viajes en helicóptero, siendo Vocal Ejecutivo de la Comisión del Papaloapan, y la llamo sierra negra, porque desde las alturas en ese tiempo los años 70s, lucia de ese color porque su exuberancia de coníferas y encinales  le daban ese  color negro. Ahora, da tristeza porque desde las alturas se ve amarilla por la tala incontrolada. ! Ya tienen carretera¡ !Antes no¡.  Los originarios la llamaban, la sierra del zenzontepetl, ya que en idioma nahuatl quiere decir: Zenzontl cuatrocientos, tepetl cerro,  los cuatrocientos cerros.
 

Bueno ahí en San Pablo Zoquitlan que en otra ocasión platicaremos más al detalle de este municipio, nos recibe el Presidente Municipal Efrain González León, para tratar lo referente a proyectos de salud que emprenden estudiantes de medicina; y sobre el tema en las platicas de sanación, llegamos a una ferretería de nombre “El Trueque”, de lo más tradicional en esta parte de la sierra, porque tienen de todo. Para llegar a la ferretería, una bonita escalinata de piedra negra, como de la que esta hecha el palacio, la iglesia y su auditorio.

Cabe decir de la ferretería, ubicada en  un bonito portal de teja que llena ese sabor provinciano de sierra, con el eterno chipi chipi que se precipita, y la neblina hasta abajo que invita a subir a una nube y surcar en ella las montañas. Bueno ahí esta el matrimonio formado por   doña Ema Viveros Juárez y don Hector Bolaños Romero quienes en forma cautelosa y vigilante nos saludan y preguntamos, así de plano, para que tienen en esos vitrolos transparentes llenos de víboras en infusión, si su negocio es la ferretería.

Ya con la confianza que llegábamos con el Presidente Fermín, nos dice don Hector: Esta infusión de víboras en aguardiente son para remedio, para curarse de muchos males desde tiempos ancestrales, costumbres que han salvado la vida y curado a mucha gente, medicina natural alternativa, remedio que se ha usado de inmediato, principalmente al piquete de la víbora, un antibiótico natural, porque imaginense en esos tiempos para llegar a Tehuacán se tardaban de 8 a 10 horas en llegar, no había carretera.

También suma decir, el olor a buen pan se siente, ya que don Hector y sus hijos son tahoneros en arte de hacer buen pan, los rodeos y panecillos con sabor a leña de montaña. Bueno pero doña Ema nos dice: “La víbora de cascabel en infusión de aguardiente en los vitrolos, muy peculiar entre los artículos de la ferretería, sirve para curar hasta en un noventa por ciento  las enfermedades del hombre. La gente que lo ha tomado ha dado su testimonio que se ha curado,  les ha hecho efecto principalmente en el dolor de huesos en los pies, rodillas y quienes padecen de artritis”.

Otro tipo de enfermedades como el cáncer han tenido mejorías en el tratamiento de la infusión de víboras como la coralillo, la mazacuata, la cascabel una especie de víbora de esta región su nombre en nahuatl xochinaviatl; algunas están aquí vivas, cautivas en latas que se confunden entre los artículos de la ferretería. Continuará…
                         
Don Hector, se ladea su sombrero y nos dice: “Los vitroles con víboras en infusión de aguardiente  encierran un gran número de virtudes que curan enfermedades , desde antes mi abuelo Filemon Bolaños Montalvo y mi papa Jaime Bolaños Coello, practicaban estas costumbres de poner en infusión los reptiles solo para uso familiar, principalmente cuando una de estas víboras picaba a una persona y se le aplicaba como contraveneno”.

Doña Ema nos comenta y aunda: “Así se continua la costumbre ya que antes era difícil el acceso a un hospital debido a la distancia que nos encontramos, principalmente tierra caliente que para llegar a Tehuacán se hacían de 9 a 11 horas caminando, tiempo en el cual un paciente  fallecía por el veneno que le producía la mordida de la víbora”.

Se ha continuado con esta tradición a pesar de que ahora ya tenemos un hospital, pero en las zonas más alejadas de la tierra caliente, los lugareños lo compran en medida que aquí conocemos como tlacolencho, a sea aproximadamente un decilitro, mínima cantidad que les sirve para un mes aproximadamente, tomando un cuartito del que llamamos caballo tequilero.

Don Hector nos platica una anécdota,  la de un señor que llego apoyado en su garrote con dolores extremos, en una queja dolorosisima pidiendo con clamor que le diéramos el remedio de la víbora, así lo atendimos y nos platico que se había acabado parte de su patrimonio en curaciones en el Distrito Federal y Puebla, por lo que ahora llegaba a Zoquitlan por el remedio de la víbora.

Termino la platica y se fue rumbo a la terminal del autobús frente a la iglesia de regreso a su comunidad, y al verlo regresar en buen tiempo ya lo vimos venir a paso presuroso ya sin su garrote, casi brincando los escalones que conducen a nuestra ferretería, ya sin dolor y caminando bien.

Otro de los testimonios es la cura de las manchas en la cara, así lo dice y lo hemos visto con personas amigos de Puebla, que se le ha limpiado la cara del acné, barros, espinillas. Así como la cura en el inicio del cáncer en mujeres y hombres. Nosotros lo seguimos haciendo, continuamos con este remedio de la víbora en infusión de aguardiente de caña, que es puro porque, lo trapichean (producen) en la tierra caliente (parte baja) de Zoquitlan.

Bueno don Hector, platiquemos el proceso de la infusión, como lo prepara: “Miren, lo primero es tener vivas las víboras,  aguardiente de máxima calidad, unos 15 litros que se vacían en el vitrolo y luego se hecha las víboras vivas, que al contacto con el aguardiente destilan su veneno, entre mas víboras tenga el vitrolo mejor es el remedio, y desde luego mayor tiempo para que la infusión tenga fuerza de remedio- Tengo vitrolos de muchos años en infusión”.

Mucha gente de varios estados han llegado aquí a Zoquitlan, y nos platican a su regreso que se han curado, que se han sentido aliviados de sus males, gracias al veneno que cura. Al aguardiente de víbora en infusión. ozkzo49@yahoo.com.mx.

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